miércoles, 3 de abril de 2013

Disney cierra la división de videojuegos de LucasArts (El futuro de Star Wars 1313 queda en el aire)


Disney ha anunciado que ha cerrado la división de juegos de LucasArts. La decisión se produce meses después de la adquisición de LucasFilm por parte de Disney, y deja en el aire el futuro de Star Wars 1313, tras meses de rumores sobre su estado.

Por el momento, la compañía ha dicho que están estudiando qué hacer con Star Wars 1313, asegurando que el juego quizás podría tener un futuro si consiguen licenciarlo a otro estudio.

"Después de evaluar nuestra posición en el mercado de videojuegos, hemos decidido cambiar LucarsArts de un modelo de desarrollo interno a uno de licencias, minimizando los riesgos de la compañía mientras ampliamos la calidad de los juegos de Star Wars", dijo la compañía en un comunicado.

"Como resultado de este cambio, hemos realizado despidos en la organización. A pesar de ello, estamos increíblemente orgullosos de los talentosos equipos que han estado desarrollando nuestros nuevos títulos".

Considerando la calidad de los últimos juegos basados en Star Wars desarrollados por LucasArts, como Star Wars: El Poder de la Fuerza, Kinect Star Wars e incluso la cancelación de Star Wars: Battlefront 3, esta noticia no pillará por sorpresa a muchos.


De Lucasfilm Games a LucasArts

Fundada en mayo de 1982 como parte del proceso de diversificación a otros medios de Lucasfilm e inicialmente conocida como Lucasfilm Games, la compañía comenzó trabajando en asociación con Atari en varios videojuegos no relacionados con sus películas, como Ballblazer o The Eidolon, tanto para las primeras consolas como la Atari 5200 como para los ordenadores de la época. En 1987 se produjo un punto de inflexión con el lanzamiento de Maniac Mansion, la primera aventura gráfica de la compañía, que estrenaría el sistema de guionizado SCUMM, "alma" del resto de juegos de aventuras de Lucasfilm Games / LucasArts. La compañía no cambió su nombre a LucasArts hasta 1991, adoptando también el logotipo por el que es conocida desde entonces.




La edad de oro de las aventuras gráficas

Con el lanzamiento de Maniac Mansion LucasArts contribuyó a la creación del género de las aventuras gráficas y protagonizaría, junto con Sierra On-Line, una pugna por dominar un género que dio grandes alegrías a los jugadores de PC. Usando el sistema de guionizado SCUMM, lanzaron Zak McKracken and the Alien Mindbenders en 1988, Indiana Jones y la Última Cruzada en 1989 y Loom y The Secret of Monkey Island en 1990. Algunas de sus aventuras gráficas quedarían como entregas únicas, mientras que las más populares tuvieron secuela. Monkey Island recibiría su segunda parte en 1991 e Indiana Jones and the Fate of Atlantis salía en 1992 disparando los rumores de una cuarta película de Indiana Jones con este mismo argumento, mientras que Maniac Mansion fue continuada con Day of the Tentacle en 1993, el mismo año en el que llegó Sam & Max.

El género de las aventuras gráficas se iría apagando en los ordenadores a medida que nuevos géneros como la estrategia en tiempo real y la acción en primera persona iban ganando adeptos, y las tecnologías gráficas 3D permitían el mayor lucimiento de otros títulos. Aun así, LucasArts siguió lanzando aventuras que fueron teniendo un éxito comercial cada vez menor, como Full Throttle o The Dig en 1995, The Curse of Monkey Island en 1997, el aclamado Grim Fandango en 1998 y la cuarta y hasta ahora última entrega de las aventuras de Guybrush Threepwood, Escape from Monkey Island, en el año 2000.




Junto con esta serie de recordadas aventuras gráficas, Lucas también lanzó una serie de juegos de aviación ambientada en la Segunda Guerra Mundial, en un momento de popularidad del género de los simuladores de combate aéreo, culminada con el recordado Secret Weapons of the Luftwaffe en 1991.



Centrándose en los juegos de Star Wars

A medida que descendía la popularidad de las aventuras gráficas LucasArts descubrió un filón que inexplicablemente no había aprovechado durante sus primeros diez años de vida, y que durante los otros diez llegaría a sobreexplotar: La saga Star Wars, buque insignia de la productora de películas. A partir de los años 90 comenzaría un aluvión de títulos de Star Wars en diferentes géneros, algunos producidos por la propia LucasArts y otros encargados a estudios internos.




De este modo, Star Wars tuvo juegos de simulación espacial (X-Wing y posteriores), otros centrados en los disparos en naves con mayor o menor libertad para el jugador (Rebel Assault, Rogue Squadron, Starfighter), títulos de estrategia en tiempo real (Force Commander, Galactic Battlegrounds, Empire at War), shooters en primera persona (Jedi Knight, Republic Commando), juegos centrados en batallas multijugador (Battlefront), juegos de rol (Knights of the Old Republic), dos juegos de rol masivos online (Galaxies y Old Republic), juegos de acción de todo tipo (Obi Wan, Shadows of the Empire, El Poder de la Fuerza...), juegos de carreras y karts (Star Wars Racer, Star Wars Super Bombad Racing) y numerosos juegos educativos, por citar algunos ejemplos.



Especialmente con el estreno de la segunda trilogía en 1999 el volumen de juegos basados en Star Wars fue especialmente alto, hasta el punto de que en 2002 la compañía reconocía que estaba abusando de esta práctica y confesaba haberse marcado como objetivo que los juegos basados en Star Wars que lanzase al año no fuesen más que el resto.




En cualquier caso, el más de medio centenar de títulos basados en Star Wars dejaron grandes momentos a los jugadores y también grandes decepciones. Títulos como Rogue Squadron, Caballeros de la Antigua República o Battlefront fueron grandes éxitos, mientras que otros como Obi Wan o El Poder de la Fuerza II quedaron por debajo de las expectativas.


Los años de capa caída

A partir de mediados de la pasada década LucasArts va perdiendo peso poco a poco como editora de videojuegos frente a las cada vez mayores competidoras, y se va reduciendo el ritmo de lanzamientos de la compañía, pasando a ser una fracción de los que eran a finales de los 90. Varios cambios en la dirección de la empresa y reducciones de plantilla competitiva pasan factura en el funcionamiento de LucasArts, que cada vez cuenta con menores recursos propios de desarrollo y depende más de la subcontratación a otros estudios.




En esta época el ritmo de lanzamientos de juegos de Star Wars decrece y aumenta la calidad media, con títulos notables como Battlefront, Republic Commando o Star Wars: Empire at War pero también grandes decepciones como Star Wars: Revenge of the Sith, el juego basado en el Episodio III. Aun así, logra lanzar éxitos ajenos a la Guerra de las Galaxias como Mercenarios o Thrillville, producidos por otros estudios, aunque Fracture, lanzado en 2008, resulta un fracaso tras varios años de desarrollo.

Star Wars: El Poder de la Fuerza, lanzado en 2008, supone un nuevo intento de revitalizar la saga Star Wars y recibe buenas críticas, logrando unas buenas ventas, pero su secuela, lanzada ya en 2010, naufraga. Paralelamente, triunfan los juegos de LEGO Star Wars basados en las películas y producidos por TT Games, y se intenta un resurgimiento de las aventuras gráficas de LucasArts, adaptándolas a los PC modernos, remasterizando las dos primeras entregas de Monkey Island y encargando a Telltale Games, un estudio formado por ex empleados de LucasArts, la realización del juego por episodios Tales of Monkey Island.




El último juego publicado por LucasArts es Kinect Star Wars, el esperado título que uniría la tecnología de detección de movimiento con los sables láser y poderes jedi. Actualmente, el único juego anunciado por LucasArts es Star Wars 1313, un título de acción en tercera persona que se espera para el año 2014 y consolas de nueva generación.



(Fuente: Vandal) 




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